Una de las preguntas que mucha gente nos hace es «¿en qué se diferencian el chino y el japonés?«, o también, «si sé japonés, ¿también sé chino?«. Es decir, muchos creen que el chino y el japonés son el mismo idioma, o prácticamente iguales. Así que vamos a analizar las similitudes y diferencias. De paso, también vamos a compararlos un poco con el español y ver cuál sería más fácil de aprender para nosotros.

El chino y el japonés se parecen mucho en los kanji (o hanzi en chino), es decir, los ideogramas o símbolos que representan objetos o ideas. Esto se debe a que Japón importó estos símbolos de china en el momento que el japonés todavía no tenía una escritura muy definida para su idioma.
A partir de ese momento, los japoneses comenzaron a escribir su idioma con estos símbolos. Aunque, por supuesto, en el idioma chino encajan perfecto, ya que fueron creados a la vez que su lengua hablada. Pero no es así en el japonés, ya que los kanji fueron puestos un poco «a la fuerza», por lo que terminó derivando en montones de lecturas y excepciones para cada uno de ellos (algunos de estos símbolos con más de diez lecturas distintas). Y esto no fue suficiente, ya que inclusive teniendo kanji para representar palabras o ideas, seguían faltando símbolos que ayuden a armar oraciones o la gramática de adjetivos, verbos, etc. Para esto, en gran parte, fue creado el silabario hiragana, el cual no existe en el chino. Además de que también fue creado el silabario katakana, que por supuesto tampoco existe en el chino.

Por otro lado, la pronunciación del chino se basa en varios tonos y algunos sonidos que varían en si se dicen expulsando aire o no: realmente muy diferente del español. Esto en el japonés no existe, y en este sentido, la pronunciación del japonés es casi igual a la del español (inclusive más sencilla).

En cuanto a la gramática, el japonés es completamente inverso al español, por lo que cada oración hay que pensarla casi en el orden opuesto al que se pensaría en español, y también de una forma muy distinta al conjugar verbos y hasta adjetivos. En el chino no pasa tanto esto, y la gramática es mucho más similar, o al menos familiar, para un hispanohablante.

Y todo esto sin meternos en la cantidad de formas que hay en el japonés para decir una misma cosa dependiendo del grado de formalidad que se le quiera dar. Es casi abrumador, y ni los japoneses conocen bien cómo funciona el keigo (敬語, lenguaje honorífico). En el chino, también hay algunas diferencias para el grado de formalidad con el que se quiera hablar, pero no tan lejos del español (con el «tú» o «usted», y algunas palabras que son mejores de usar en contextos formales).

Finalmente, el vocabulario de ambos idiomas es muy diferente al del español. Aunque entre ellos hay una leve similitud, debido a que algunos kanji o hanzi suenan parecidos, pero no es un parecido que sea tan fácil de notar sin conocer ambos idiomas. Sin embargo, el japonés tiene cada vez más palabras que vienen del inglés o del portugués o, inclusive, del español (usualmente escritas en katakana), y que nos pueden sonar un poco más cercanas que las palabras «extranjeras» importadas al chino.

Mi opinión personal:

Debido a que cada ideograma chino tiene una sola lectura y a que la gramática es más cercana a la del español, definitivamente creo que el chino es más fácil de aprender para un hispanohablante. El japonés podría decirse que «sólo» tiene a favor la pronunciación, pero no creo que por eso nos resulte realmente fácil. Quizás al principio pueda parecer más simple, pero una vez nos acostumbramos a los tonos del chino, éste ya tiene «todas las de ganar» en cuanto a facilidad.
Ahora, obviamente yo amo al idioma japonés, y porque esté diciendo que es el más difícil, no quiero decir que no debamos estudiarlo. Realmente es un idioma hermoso, y a mi juicio personal, suena mejor al oído que el chino. Aunque estéticamente, ambos me parecen hermosos al verlos escritos.

Y ustedes ¿qué opinan?